Ventajas

Acudir a un proceso colaborativo conlleva las siguientes ventajas:

  • Visión multidisciplinar al conflicto. La intervención de distintos profesionales supone afrontar el problema desde distintos prismas, consiguiendo una visión más completa del mismo.
  • Acuerdos a largo plazo. Los acuerdos alcanzados por esta vía son más duraderos y eficaces.
  • Todos ganan. En un proceso colaborativo son las partes las que deciden la solución del conflicto y, por ello, no existe la disyuntiva ganador-perdedor, sino que siempre será ganador-ganador.
  • Solución integral. El acuerdo final va a contemplar todos los extremos del conflicto, ofreciendo, de esta forma, una solución completa y adaptada a la situación concreta de las partes.
  • Control del proceso. El control del proceso siempre está en manos de las partes   y van a ser ellas quienes fijen los tiempos, acuerdos y soluciones.
  • Valor añadido para el cliente por la forma de trabajo. Al tratarse de un proceso íntegramente determinado por las partes en función de su situación personal, se convierte en un trabajo personal, dinámico y satisfactorio para todos los intervinientes.

Cerrar los conflictos en un único proceso con un acuerdo global, eficaz y ejecutable. (ADCM)